Universidad
Abierta
y a
Distancia
de México
Docente:
L.N. Jesús Edgard Garduño Limón
Materia:
Dietoterapia.
Grupo:
NDIE--1802-B2-001
Nombre:
Alejandra Eloísa Figueroa Hernández.
Estudiante
de la Licenciatura en Nutrición Aplicada.
Actividad
2
“Manual
de Dietas Terapéuticas Parte 1”
Las
dietas terapéuticas tienen como objetivo restablecer desequilibrios bioquímicos
que presente el organismo y que en la mayoría de las situaciones o patologías
se debe modificar la alimentación del paciente, ya sea que la dieta forme parte
del algún tratamiento o no, en las dietas existen diversos objetivos como:
1.
La dieta como único tratamiento de algún padecimiento.
2.Como
parte del tratamiento, junto con los medicamentos.
3.
Para prevenir la aparición de síntomas en las que hay que omitir algunos
alimentos o nutrientes.
4.
Dietas que modifican su forma o textura como en las dietas hospitalarias.
Las
dietas terapéuticas deben ser equilibradas con una o varias modificaciones
dependiendo de las necesidades individuales de cada paciente, debe nutrir
correctamente y ayudar o curar el padecimiento según sea el caso y evitar la
aparición de síntomas
“Tipos
de dietas terapéuticas”
Hay
distintos tipos de dietas terapéuticas que se adaptan a las necesidades
nutricionales de cada paciente como son:
-Dieta
controlada en energía estas son Indicadas para:
Reducción
de peso.
Aumento
de peso.
Normalización
de la glucemia: en la diabetes 2 con obesidad.
Insulinoterapia:
dieta muy estable en energía.
-Dieta
controlada en glúcidos
Se
controlan los glúcidos, regularmente se excluyen los hidratos de carbono de
absorción rápida estas se indican para:
Diabetes
en todas sus formas (no en la diabetes insípida)
Intolerancia
a la glucosa.
Hipoglucemias.
Diabetes:
requerirá hidratos de carbono de absorción rápida.
Funcionales.
Requerirá hidratos de carbono de absorción lenta.
Obesidad.
Restricción de hidratos de carbono de absorción rápida.
Hipertrigliceridemia.
Intolerancias
y mal absorciones. Requerirán un control cualitativo.
Caries
dental en personas con predisposición a padecerla.
Dietas
controladas en proteínas
Si
no hay suficiente energía proveniente del resto de la dieta, parte de las
proteínas destinadas a otros fines son metabolizadas en energía son indicadas
para:
Malnutrición
proteinoenergética.
Politraumatismos.
Problemas
relacionados con la cirugía.
Quemados:
por la piel se pierden proteínas, también necesitan gran cantidad de energía.
Estados
febriles y enfermedades infecciosas pues hay hipercatabolismo
Hipertiroidismo,
produce hipercatabolismo
Algún
cáncer: tumores cerebrales...
Síndrome
de malabsorción: intestino corto...
Cualquier
situación en la que convenga dar una suplementación
Dieta
pobre en proteínas
La
dieta pobre en proteínas es una dieta en la que el aporte proteico se limita a
menos de 50 g / día (para 60 Kg. de peso corporal aproximadamente) son indicadas
para:
Encefalopatía
hepática: como es la cirrosis hepática (requieren 5 - 10 g de proteínas / día que
se irá aumentando gradualmente estas cantidades).
Pre-encefalopatía
hepática (si existen síntomas).
Insuficiencia
renal progresiva (no cuando existen cálculos renales). Esta dieta solo se
utiliza antes de la diálisis.
Enfermedad
de Parkinson refractaria al tratamiento medicamentoso: cuando la vía de
metabolización de las proteínas coincide con la del medicamento, se realizara
una dieta baja en proteínas durante el día (no nocturna)
Dietas
controladas en lípidos
Las
dietas controladas en lípidos no son hipo lipídicas necesariamente: hipercolesterolemia,
hiperlipidemia estas son indicadas para:
Malabsorción
de los lípidos: insuficiencia pancreática, resección ileal, enteritis radica,
entre otras.
Problemas
de transporte de lípidos por la vía linfática: linfoma, linfangiectasia
intestinal, entre otras.
Defecto
de depuración de quilomicrones (dislipemia tipo I o tipo V)
Pancreatitis
Enfermedad
de Refsum (enfermedad neurológica).
Otras
intolerancias a las grasas: colecistitis, reflujo, etc.
Cuando
deben controlarse siempre las heces (consistencia, esteatorrea...).
Las
dietas hipo lipídicas y las enfermedades que las requieren pueden provocar
carencias pues son deficientes en vitaminas sobre todo liposolubles, pero
también del grupo B, minerales: calcio, magnesio y hierro.
La
dieta se adaptará al paciente según su tolerancia, la sintomatología y la
evolución de la enfermedad.
Dietas
modificadas en Na, hiposódicas
Existe
una gran cantidad de pacientes que necesitan dietas hiposódicas y son difíciles
de seguir en muchas culturas.
En
la alimentación normal se aportan entre 10 y 15 g de sal al día que
corresponden a 3900 - 5900 mg de sodio al día (La equivalencia es de 390 mg de
sodio por cada gramo de sal)
El
sodio alimentario proviene de la sal de adición (NaCl), y el sodio (Na) de
constitución. No existe, por lo tanto, una dieta asódica, estas son indicadas
para:
Cardiopatías.
Insuficiencia
cardíaca.
Infarto
de miocardio (en fase aguda).
Angina
de pecho.
Afecciones
renales.
Glomerulonefritis
edematógena.
Síndrome
nefrótico.
Insuficiencia
renal crónica (IRC). No en nefropatía intersticial.
Insuficiencia
renal aguda. Durante la fase oligúrica.
Hemodiálisis.
Requerirá una restricción más leve.
Trasplantes,
si existe corticoterapia.
Afecciones
hepáticas. Ascitis (retención de líquidos en zona abdominal) y edemas.
Corticoterapia
prolongada.
Cirugía
cardíaca (postoperatorio).
Hipertensión
arterial.
Contraindicaciones
de las dietas hiposódicas.
Embarazo:
solo si había una patología que requería una dieta hiposódica anteriormente.
Ileostomías
(con vertido al exterior) pues la reabsorción de líquidos se lleva a cabo en el
colon.
Terapia
con litio.
Nefropatías
con pérdida de sodio.
Situaciones
con pérdidas de sodio.
(La
dieta hiposódica no se justifica en la obesidad).
Dietas
ricas en potasio
Personas
con hipopotasemia o con riesgo de sufrirla (como ejemplo, en la anorexia)
debido a:
Dieta
muy pobre en potasio.
Abuso
prolongado de diuréticos.
Abuso
de laxantes tratamiento con glucocorticoides.
Pérdidas
digestivas: diarreas en ancianos y bebés.
La
dieta rica en potasio se recomienda en la hipertensión arterial.
Contraindicaciones
de la dieta rica en potasio:
Hiperpotasemia:
normalmente por falta de excreción de K+, insuficiencia renal (con oliguria).
Insuficiencia
renal aguda.
Insuficiencia
renal crónica con oliguria.
Utilización
de algunos diuréticos que vienen suplementados con potasio, también existen
otros diuréticos que retienen potasio.
Terapia
con ciclosporina en los trasplantados. No se les darán suplementos de potasio
Interferencia
con algún medicamento
Cirugía
mayor, quemados (Si se da un exceso de potasio se eliminará por la orina con la
consiguiente pérdida excesiva de agua).
Es
de gran importancia tomar en cuenta las diferentes patologías con las que cuanta
cada paciente ya que como se menciona cada una es individual y con ellas se
logra adecuar una dieta para nutrirlo correctamente y con ello poder dotarlo de
la alimentación propicia para un mejor mantenimiento o recuperación de la salud.
Bibliografía
Comemos, A. S. (2018). Alimentación Sana Somos lo que
Comemos. Obtenido de Alimentacion Sana Somos lo que Comemos:
http://www.alimentacion-sana.org/PortalNuevo/actualizaciones/dietasterapeuticas.htm
UNADM. (2018). Dietoterapia
U2 Dietas progresivas hospitalarias . México: UNADM.
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